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4.- ATAQUE Y TERMINACION DE LA NOTA 4.- ATAQUE Y TERMINACI?N DE LA NOTA En mi opinión, el modo de iniciar una nota es tan importante como cualquier otro aspecto de la técnica vocal. Cuando hablo del “modo de iniciar una nota” me refiero a toda la técnica del inicio, incluyendo todos los movimientos físicos que se hacen en el momento en que las cuerdas vocales vibran y producen el sonido. El “ataque” implica no sólo a las cuerdas vocales, sino también a la posición de la lengua y la garganta, a la cantidad de espacio de la boca y a la presión de la respiración. Todos estos factores son influyentes y determinantes del sonido de su voz en el momento del ataque, y la alteración de la posición de cualquiera de ellos alterará el sonido que se produzca. El ataque, por tanto, marca el sello de su “sonido fundamental”; es vital para su canto. Supongamos, por ejemplo, que el sonido básico que usted produce es “gutural”; subiendo el sonido producirá un sonido alto y gutural. Si es “susurrante”, desarrollando agilidad vocal tendrá una voz flexible que suene susurrante. Y si su voz es ronca, extendiendo su gama tendrá una voz capaz de cantar agudos y graves, pero que sonará mal. Sin embargo, cuando el ataque es correcto el sonido será correcto, y entonces podrá empezar a desarrollar su voz. Tratar de desarrollarla antes de que el inicio de la nota sea el correcto será una pérdida de tiempo. Si ha pasado junto a un estudio de prácticas mientras en su interior daban lecciones, sabrá a lo que me refiero. He oído los mismos ejercicios vocales una semana tras otra. Al desafortunado alumno se le hace cantar más agudo, más alto y más rápido que en la lección anterior, pero se ignora su técnica real de canto. Prácticas de este tipo desaniman al cantante, que no observa ninguna mejora. Por tanto el ataque, el inicio de la nota, es muy importante, y lo analizaremos ahora.
Utilice nuevamente las vocales que desee (las consonantes vendrán más tarde) Empiece en la parte media de su voz, y gradualmente, durante un período de semanas o meses extienda los ejercicios hasta incluir todas las notas cómodas de su gama Dé un nuevo “golpecito” en cada nota: empiécelas de modo separado y deliberado. Utilice siempre el mínimo de aire: no empuje al aire para que salga, no “tosa” el sonido. Recuerde: mínimo de aire, pero máximo de espacio bucal. Al menos el máximo espacio que resulte confortable. Si la boca está tensa y rígida, el sonido será tenso y rígido. Abra bien la boca y la garganta –sin estirarlas–; debe ser confortablemente ancha para la vocal y la nota que está cantando. 4.3.- Lengua y garganta ¡Su lengua es mucho más grande de lo que parece! Penetra mucho en la garganta y sus músculos están unidos con la caja de las voces. Si se toca la “nuez” mientras mueve la lengua hacia atrás y hacia delante, entenderá lo que estoy diciendo. De ello se deduce que si su lengua está demasiado adelantada o, lo que es más común, retirada, interferirá en la laringe, afectando a su libertad de movimiento, y cambiará el sonido de su voz. Si está demasiado retirada, constreñirá además el espacio de la garganta. La mejor posición para la lengua es relajada sobre el suelo de la boca, con la punta descansando sobre la parte trasera de los dientes. Uno de mis profesores decía que debe estar plana sobre la boca, como ia primera capa de pasta apretada en el fondo de una bandeja de hornear. La peor posición es levantada y retirada hacia la garganta. Algunos hombres suelen hacer esto cuando tratan de producir un sonido profundo, resonante y viril. Esta posición obtura la garganta y produce un sonido constreñido. Son pocos los cantantes que tienen un problema serio con la lengua. Si no es uno de ellos –y no es probable que lo sea–, ¡olvídela! Preocuparse en exceso por ella le convertiría en un hipocondríaco, y luego la lengua se volvería ingobernable. Si cree que su lengua se va hacia atrás y estrecha el espacio de la garganta, trate de frotar la punta de la lengua contra la parte posterior de los dientes. De ese modo establecerá una posición cómoda, y en unas cuantas semanas su lengua adoptará una posición aplanada. Otro truco que puede servirle de ayuda consiste en sostener la punta de la lengua con un pañuelo mientras canta algunas frases o vocales fáciles. La garganta y la mandíbula deben estar tranquilas, relajadas y “naturales”. No debe haber dolores ni rigideces en ellas. Si los hubiera, y no se encuentra cómodo, es que algo va mal y no está cantando apropiadamente. Corríjalo moviendo la mandíbula de un lado a otro para soltarla, asumiendo una posición de “bostezo” para relajar la garganta y experimentando con los ejercicios de esta sección hasta que cante cómodamente. Las vocales E y U son especialmente útiles para soltar cualquier tensión. Al cantar estas vocales, la garganta, la lengua y la mandíbula parecen caer en una posición relajada. Lo mismo pasa con la consonante K. Por tanto, si practica con KE y KU, empezará a producir un ataque relajado y cómodo. He aquí un Ejercicio para empezar: Haga algunos ejercicios más empezando por la nota que le convenga a su voz. Los siguientes ocho ejercicios, que le guiarán cuando componga algo usted mismo, deben ser utilizados por su voz en diferentes tonalidades y utilizando las vocales que desee. No lo olvide: : 4.4.- Terminar el sonido El modo de terminar una nota puede estropear lo que hubiera sido una línea bien cantada. Como ejemplo, véase esta línea de una canción: La música está escrita en frases, no una nota cada vez. Una frase musical puede relacionarse con una frase gramatical; y debe ejecutarse como una línea de sonido, no como varias notas individuales. En el ejemplo, “May each day in the week be a good day” es una frase, y el segundo “May” inicia una nueva línea. Se toma una rápida inspiración tras “good day”, se necesite o no, con el fin de puntuar la música. Una “coma” en la “frase musical”, por así decirlo. El compositor indica el fraseado que desea, trazando una marca de frase, una línea larga y curva sobre las notas de la frase. La señal de frase es un buen recordatorio visual de que debemos cantar las notas en una línea de sonido larga, uniforme y sin rupturas. Si estuviera cantando la primera frase, probablemente no querría cantarlo todo en el mismo volumen. Quizá empezaría tranquilamente, aumentaría hacia “good” y reduciría al final de la frase para hacer una línea de sonido musicalmente satisfactoria. Cualquiera que sea el volumen en que esté cantando cuando llegue a “good”, tendrá que bajarlo gradualmente a nada si quiere dar un final uniforme a la frase. Si cantase “day” con el mismo volumen, el final de la frase sería repentino y abrupto. El sonido debe desvanecerse gradualmente hasta que se detenga de modo natural. Este es el modo de terminar una nota, y debe tratar de terminar todas las frases similarmente (con la excepción obvia de aquellas en que se busque un efecto dramático). Cuando cante en un dúo o trío, es aún más importante que las voces se desvanezcan de ese modo, para que no predomine uno de los cantantes y la «mezcla» o equilibrio se echen aperder. He aquí otro ejemplo: Durante este pasaje de la «Misa en B Menor» de Bach, la solista contralto ha de cantar más lento y bajo, y normalmente hace una larga pausa en la última nota, hasta que se desvanece gradualmente. Esta técnica de determinación gradual de la nota no resulta sencilla, y deberá practicarla cuidadosamente si quiere hacerlo a la perfección. Se consigue reduciendo continuamente la presión de la respiración hasta que la nota acaba por detenerse sin que casi se llegue a dar uno cuenta. He aquí dos ejercicios que desarrollan esta técnica: El procedimiento es el mismo que en el caso anterior. Estos finales de frase con movimiento hacia arriba son más difíciles de cantar, lo que suele producir una nota plana si no es consciente del tono. |
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